lunes, 13 de julio de 2009

REFLEXIONES

Es normal suponer cuando se es maestro universitario, que los estudiantes que llegan a este momento académico ya están "terminados" en cuestión de escritura. Por lo tanto, los pedidos que hacemos, tienen que ver generalmente con producciones escritas en las que plasmen la conceptualización que se está abordando en cada curso.Sin embargo, es muy común que en estos intentos escriturales, nuestros estudiantes no colmen las espectativas de los maestros, comenzando así, un tortuoso ejercicio y por supuesto se crea un ambiente poco favorable para el conocimiento. Como maestro no se sabe si enfocar la mirada a mostrar las debilidades escriturales del texto, o tratar de comprender lo que el estudiante quiere decir en su producción o entender qué fue lo que se entendió al dar la consigna, la verdad es una tarea maratónica.